Vicepresidente de Familias Empresarias de Chile realizó charla para alumnos de la Escuela de Negocios y Economía

“Como consejo a los emprendedores siempre les digo que es mejor lograr el financiamiento desde las entidades bancarias a que asociarse con un amigo o compañero de universidad y así evitar conflictos futuros producto de la amistad”, propuso Víctor Celis.

15.05.2018

En la Sala Obispo Emilio Tagle de Casa Central se efectuó la charla “La familia empresaria” realizada por el vicepresidente de la Fundación Familias Empresarias de Chile (FEC), Víctor Celis Lister, donde compartió con un grupo de alumnos de la Escuela de Negocios y Economía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso en el marco de la cátedra de la FEC.

En la ocasión, el profesional se refirió a la evolución que ha tenido la fundación y el ingreso de la 2° generación de empresarios y también abordó aspectos de su vida profesional cuando comenzó hace 40 años y en esos tiempos era muy costoso contar con un computador, los que ocupaban salas completas. Muy pocas empresas podían financiar la compra de un procesador de esas características, pues superaban el millón de dólares.

Junto a su padre, logró armar una empresa de servicios informáticos y lo ideal en ese periodo era encontrar un trabajo y permanecer allí hasta jubilarse. La otra opción era crear una empresa propia y trabajar para favorecer su crecimiento. Algunos de los problemas que fueron encontrando se vinculaban a la ausencia de profesionales capacitados y el acceso al crédito, espacio que fue tomado por los bancos.

“Como consejo a los emprendedores siempre les digo que es mejor lograr el financiamiento desde las entidades bancarias a que asociarse con un amigo o compañero de universidad y así evitar conflictos futuros producto de la amistad”, propuso.

Celis recomendó el ahorro como una buena opción para enfrentar momentos malos y prevenir situaciones riesgosas como sobreendeudamiento. Además, recordó que en el ámbito informático donde se desempeñó en un comienzo los cambios son muy acelerados y con el tiempo tuvo que modificar su modelo de negocios. En la actualidad, ofrecen soluciones a la medida adaptando los servicios a las necesidades de los clientes.

En 1988, el empresario logró diversificarse y se amplió al rubro inmobiliario y agrícola, generando una serie de inversiones que contribuyeron al negocio. Uno de los emprendimientos que realizó fue invertir en una antigua casona que tenían en Limache y la adaptaron para efectuar una serie de eventos, entre ellos, matrimonios y visitas turísticas.

“Algunos de los errores que cometimos fue el desarrollo de algunos softwares que no eran rentables, los que debieron abordarse con un subsidio cruzado desde aquellas áreas mejores posicionadas. Hay que reconocer que algunas áreas no son rentables. Otro error común es tratar de ofrecer el mejor producto o servicio, pero sin preguntarse por el mejor costo”, advirtió.

EL CASO BORGWARD

Uno de los casos emblemáticos que recordó el empresario fue el de la fábrica de automóviles alemana Borgward que desarrolló una serie de innovaciones como la suspensión neumática y la transmisión automática, pero no pudo competir en el mercado contra marcas como Opel o VW por sus elevados costos de producción. “Es preferible vender menos, pero concentrarse en áreas específicas, generar utilidades y reinvertirlas en el mismo negocio. Hay que tener cuidado con las decisiones tardías”.

Dentro de los aciertos que ha logrado en su vida como empresario se incluye: ofrecer menos productos o servicios, terminar con los subsidios cruzados, avanzar en la profesionalización del personal y saber en quien delegar, integrarse con la competencia en áreas donde puedan complementarse, etc.

“Dentro de las reglas para el futuro que se repiten en las empresas familiares es que uno no quiere que le pase lo mismo a los hijos, que no tropiecen con la misma piedra que uno. ¿Es posible dejar a algún familiar fuera del negocio si no está interesado en participar? Se puede, pero hay que tener cuidado con los conflictos que esto genera a la familia. ¿Cuándo debe ingresar la siguiente generación al negocio? Cuando se genera la vacante, no antes”, concluyó.

Por Juan Paulo Roldán

Dirección General de Vinculación con el Medio