Presidente de CAMPORT efectuó clase magistral en la inauguración del año académico CEA 2019

Daniel Fernández se refirió a los avances y desafíos más importantes para la industria marítima y portuaria de Chile. Además, destacó la importancia y urgencia de realizar una inversión ferroviaria a nivel país.

08.04.2019

Claudio Elórtegui, rector de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), y Manfred Wilhelmy, director ejecutivo del Centro de Estudios Avanzados y Extensión (CEA) PUCV, dieron inicio al año académico del CEA con la clase magistral realizada por Daniel Fernández, presidente del directorio de la Cámara Marítima y Portuaria de Chile (CAMPORT), titulada “El desafío logístico de Chile”.

Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo de Claudio Elórtegui, quien realizó un balance sobre los objetivos que llevaron a la construcción del edificio institucional en el año 2014, comentando que “obedece a la visión estratégica de nuestra Universidad, de desarrollar un conjunto de actividades académicas de postgrados y ciclos de extensión que han permitido fortalecer el posicionamiento institucional en Santiago”.

En esa línea, el Centro de Estudios Avanzados y Extensión PUCV tiene la tarea convocar a los ex-alumnos que se encuentran en la capital, como también a los habitantes de la comuna de Providencia, a través de actividades culturales gratuitas y programas académicos que facilitan esa vinculación con la Universidad.

EL DESAFÍO LOGÍSTICO DE CHILE

Tras las palabras del rector, Daniel Fernández contextualizó su presentación explicando que la Cámara Marítima y Portuaria de Chile agrupa las principales navieras que operan en Chile. Esto incluye a los concesionarios de puertos estatales, funcionarios privados de puertos estatales y operadores portuarios de puertos de uso público y privado, que llegan a la suma aproximada de cincuenta socios.

El presidente del directorio de CAMPORT basó su presentación en las llamadas “fricciones transaccionales”, dentro de las cuales se incluye disponibilidad del puerto, costos de acceso, trámites administrativos, transferencia de contenedores por hora, conectividad y distribución. Cada una de ellas apunta hacia cómo mejorar la eficiencia de los servicios navieros, aumentar su capacidad y desarrollar mejor tecnología en la industria.

Dentro de ellas, la más importante es la conectividad, que radica en la lógica de cómo hacer llegar los contenedores a su lugar de destino, sobre lo cual Fernández afirmó que “aquí tenemos un problema de marca mayor. Es muy cómico y simpático cómo los automovilistas mandan cartas al diario cuando hay congestión un fin de semana largo. Como ustedes ven, ahí no hay ningún camión, porque esperamos hasta el lunes o nos vamos por otro lado, con los costos que eso tiene”.

De acuerdo a las estadísticas mostradas por Daniel Fernández, si una carga que se moviliza por el sistema logístico portuario se retrasa 24 horas, esto tiene un valor económico de 3,4 millones de dólares. Es decir, el sistema se retrasa en un día entero y afecta a toda la carga que se está movilizando. Ese es el impacto en el costo para el sistema, siempre y cuando la carga no pierda la nave, de lo contrario, el costo sería aún mayor, porque habría que reasignar esa carga.

“Necesitamos ahora –sobre todo si hablamos de un puerto de gran escala en San Antonio-  una inversión ferroviaria de marca mayor, que no se ha hecho en este país por décadas. La necesidad de inversión del sistema ferroviario en los próximos 10 años, está cerca de los 2.900 millones de dólares, eso solo para poner a tono al país con lo que ha dejado en el pasado. Es un factor esencial fundamental para poder ser más eficiente y equilibrar la capacidad que están teniendo las navieras y las tecnologías con el sistema de conexión terrestre”, dijo Daniel Fernández.

Durante su presentación, Daniel Fernández también abordó temáticas como; el tráfico marítimo de contenedores a nivel mundial, el gran aumento en la capacidad de los contenedores, inteligencia artificial a bordo de los portacontenedores, volúmenes de exportación a nivel país, la capacidad de atraque de los puertos, cobros por servicios marítimos, agilización en los trámites administrativos, tecnologías de automatización portuarias para mejorar la transferencia de contenedores, y logísticas de distribución avanzadas.

Por último, Daniel Fernández comentó que los desafío que tiene la industria naviera están a nivel medio ambiental y de accidentabilidad, comentando que “ahora se cuenta con la aplicación de un sistema de control de emisiones mucho más alto, que hace que las naves tengan que usar petróleos de bajo azufre, y las investigaciones en naves eléctricas están avanzado. En cuanto a la accidentabilidad, Chile tiene tasas muy altas comparado con otros países e industrias, y esperamos que la automatización y la capacitación puedan colaborar en esa dirección”, concluyó.

Por Giorgio Salvo

Centro de Estudios Avanzados y Extensión