Profesora de la Facultad de Teología trabaja en proyecto que transformará microbasural en espacio recreativo y ecológico del Cerro Larraín

La académica Carmen Márquez se adjudicó un fondo para financiar el proyecto “Los Caminos del Agua”, iniciativa que cuenta con el apoyo de la Dirección General de Vinculación con el Medio (DGVM) de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

12.01.2018

“Desde el año pasado estamos trabajando con los alumnos de los cursos de la asignatura de formación fundamental Ética Cristiana, que ocupan la metodología Aprendizaje y Servicio (A+S) y estudiantes nacionales y extranjeros del programa de intercambio de la carrera de Arquitectura de la PUCV, quienes formaron el grupo RE+1, en un proyecto que transformará un microbasural del Cerro Larraín en un parque recreativo.

Junto a los vecinos del sector comenzamos a despejar este espacio que contará con vías de acceso para personas con discapacidad, un escenario para eventos artísticos, juegos para niños, un huerto orgánico y un futuro salón multiuso”, informó Carmen Márquez, académica de la Facultad Eclesiástica de Teología que lidera el proyecto “Los Caminos del Agua”, iniciativa auspiciada por la Dirección General de Vinculación con el Medio de la Universidad.

La académica agregó que en este espacio ubicado en calle Santa Lucía 437 del Cerro Larraín de Valparaíso existieron dos escuelas públicas que desaparecieron producto de un incendio en el lugar. “Las escuelas N°36 y N°37 se quemaron el año 1975 y este sitio se convirtió en un basural. El año pasado la municipalidad entregó a la Junta de Vecinos N°9 en comodato este espacio para que los habitantes del sector mejoren su calidad de vida y puedan transformarla en un área recreativa y ecológica mediante los diversos proyectos impulsados”, explicó.

La académica señaló que los alumnos PUCV se han coordinado con los vecinos del lugar quiénes se organizaron en una ONG que bautizaron con el nombre de “META”. Además, la Fundación “Más Tierra” y los estudiantes de los cursos involucrados, impulsan la creación de un huerto orgánico, ya que este espacio posee una vertiente natural de agua.

“Con el apoyo de la DGVM nuestra Universidad va a financiar los trabajos para construir las vías de acceso al parque tendientes a facilitar la entrada de niños, personas con movilidad reducida y de la tercera edad que vivan en este barrio. Son más de 90 alumnos PUCV quiénes participan en este proyecto y esperamos que a fines de este año se finalicen las obras para que los vecinos puedan disfrutar este espacio de convivencia comunitaria”, concluyó la profesora.

Por Natalia Cabrera Vásquez

Facultad Eclesiástica de Teología