Académica Isabel Pujadas de la Universidad de Barcelona visitó la Escuela de Trabajo Social y el Instituto de Geografía

La catedrática del Departamento de Geografía Humana arribó en el marco de un proyecto Fondecyt del profesor Carlos Valdebenito. En la ocasión, además expuso para alumnos de Magíster.

28.05.2018

La profesora Isabel Pujadas Rúbies es una de las más connotadas expertas españolas en el ámbito de la geodemografía y ha investigado la evolución de la movilidad residencial en espacios urbanos, el efecto de las migraciones dentro de España y las tendencias demográficas en Cataluña, entre otros. Recientemente, la catedrática de la Universidad de Barcelona estuvo de visita por la Escuela de Trabajo Social y el Instituto de Geografía de la PUCV.

Su arribo se concretó en el marco del proyecto Fondecyt de Iniciación Nº 11160747 “Ni tan cerca ni tan lejos. Transformaciones urbanas y diferenciación del espacio residencial en el ârea metropolitana de Valparaíso, 1992-2017”, liderado por el profesor Carlos Valdebenito, que contempla la visita de investigadores destacados en el ámbito de los estudios demográficos. 

La iniciativa considera el análisis de las transformaciones urbanas acontecidas durante los últimos 25 años en el área metropolitana de Valparaíso, abordando los cambios en los ámbitos demográficos y socioeconómicos y considerando el impacto en la estructura socio-residencial.

Durante su visita, la experta del Departamento de Geografía Humana se reunió con académicos y efectuó una conferencia para alumnos del Magíster en Trabajo Social de nuestra Casa de Estudios.

“Esta es mi primera visita a Chile y a Valparaíso. Estoy encantada por la invitación. Tenemos muchos puntos en común. En el caso del equipo que coordino, que se denomina: Territorio, Población y Ciudadanía, nos dedicamos sobre todo al estudio de las dinámicas metropolitanas, los procesos de suburbanización residencial y de la estructura socio-residencial en las áreas metropolitanas en España. En los últimos tiempos, hemos investigado el gran impacto de la crisis económica en las dinámicas demográficas y sociales. Pasamos de crecer a un ritmo acelerado a otro más reducido y a la emergencia de las desigualdades y de la polarización territorial”.

En los centros urbanos de las ciudades se encarecen mucho los valores de las propiedades y esto obliga a que las personas tengan que relocalizarse, repitiéndose la desigualdad… ¿Cómo se ha apreciado esto en España?

“Se aprecia una salida de jóvenes de entre 25 y 35 años que están comenzando su vida laboral y familiar. También sabemos cómo se localiza la inmigración extranjera, aquella que llegó desde fines de la década del 20 hasta 2010 y que son alrededor de 5 millones de extranjeros con una preferencia en la ciudad. Algunos se han visto expulsados y obligados a repartirse en el territorio. Lo que es más difícil es estudiar las desigualdades porque los espacios urbanos están más o menos consolidados con su estructura social, entonces modificar esto en los barrios no es tan rápido. Nosotros no tenemos tanta nueva construcción nueva como ocurre con Valparaíso y Viña del Mar”.

“No tenemos grandes suburbios de población pobre, sino que pequeños núcleos. Esta segregación es muy fragmentada y a una escala más reducida. Las desigualdades no son fáciles de estudiarlas. Hay elementos a considerar como la instrucción, el nivel socioeconómico y datos censales. Hay otras estadísticas que a veces los estados son reacios a entregar, por ejemplo, la renta familiar”.

LOS EFECTOS DE LA “TURISTIFICACIÓN”

Los centros urbanos acá se están transformando en edificios de segunda vivienda u oficinas comerciales y en ocasiones sus habitantes no pueden acceder a esos terrenos…

“Barcelona tiene mucha oferta de vivienda con barrios populares y de burgueses de clase alta, pero hay mucha diversidad. Es una vivienda consolidada. No se ha dado el proceso de reconstruir y construir nuevos edificios. Hay un proceso de ocupación de oficinas, espacios residenciales, pero lo que preocupa y no sabemos cómo va a repercutir es la turistificación. Barcelona está en una fase de turismo galopante, donde algunas viviendas se han transformado en hoteles, las nuevas opciones de ofertas de vivienda donde se puede acceder a alquilar temporalmente, se compite por el precio del alquiler, allí el turista puede llegar a pagar tres veces el precio normal, lo que está siendo cuestionado en España”.

¿Cómo han enfrentado el fenómeno de la llegada de más inmigrantes en el caso español?

“España dejó de ser emigratorio para pasar a ser inmigratorio a fines del siglo XX, especialmente a fines de los 80 y principios de los 90. España enfrentó una nueva situación social y política. Las primeras etapas de la inmigración siempre son las más duras, las leyes de extranjería son muy rigurosas, se dan situaciones de ilegalidad. Los primeros años fueron muy duros, hubo concentraciones de miles, intervino la Iglesia Católica para apoyar a los inmigrantes. Con el paso del tiempo hubo mayor regulación. Se adaptó la maquinaria administrativa a las solicitudes de permiso de residencia y trabajo. Son muy pocos los que están sin papeles”.

“Tuvimos una heterogeneidad de procedencias, lo que es difícil de gestionar con inmigración de América Latina, África y Asia. Esto impactó el sistema escolar. Hubo que trabajar en la gobernanza y contribuir a esta etapa. Las fronteras ya no son tan duras y hoy se favorece la movilidad, pero los flujos no son definitivos. Hay facilidad de entrada y salida. La segunda etapa contempla los procesos de reagrupamiento familiar. Se abordaron facilidades para padres, matrimonio e hijos. Se implementó una normativa”.

“En la ciudad no hubo grandes concentraciones hasta formar enclaves étnicos cerrados. Hubo diversidad. Las ciudades españolas son bastante diversas y hay ciertas concentraciones, pero no hay barrios de una sola nacionalidad. No se han generado ghettos de una sola nacionalidad. Hay estrategias de ocupación  de acuerdo a determinadas nacionalidades. Hemos visto agencias de viaje para inmigrantes de Pakistán y agencias inmobiliarias.  La idea es que se incorporen a la vida social y política del país, que no estén marginados. No es fácil, pero este fenómeno debe abordarse con gobernanza”.       

Por Juan Paulo Roldán

Dirección General de Vinculación con el Medio